A la altura de la Virgen de El Panecillo…

16 Jun

Tres oscuros túneles, una calle tras otra, la gente y algunas casas antiguas abren paso al camino hacia una gran aventura. Una calle muy, muy empinada es el primer sendero de la ruta y a medida que avanza, se empiezan a observar las casas a pequeña escala, pero aún así están cubiertas por árboles y plantas decoradas con piedras de colores que se encuentran en el camino hacia arriba.

Panecillo

En la cumbre, la Virgen de Legarda nos da la bienvenida; la Virgen protectora de los quiteños parece resguardar con sus enormes alas la loma de El Panecillo. El fuerte viento que golpea los rostros de los visitantes, es el primer recibimiento de este imponente mirador, uno de los más importantes de los siete existentes a lo largo de la ciudad de Quito. Un corto recorrido por èl se muestra en un poutporri de imàgenes lo màs notable que posee.

Una hilera de pequeños locales traza el camino de llegada a este mágico y lejano encuentro con la “carita de Dios”. Son las 17:00 y los últimos rayos de sol del día acarician tenuemente la cumbre nevada del Cotopaxi, que se impone a la derecha del mirador y se va cubriendo con nubes para hacer su siesta nocturna.
La Virgen aún da la espalda, un grupo de niños se acercan sonrientes a comprar un algodón de azúcar en el puesto de Don Humberto, quién ha vivido toda su vida allí “abajo en el barrio” y se dedica a la venta de algodones por cerca de 27 años.

El ala derecha de la Madre de los Quiteños se abre gloriosa para mostrar todo el casco colonial de Quito, pues se divisa el Centro Histórico en su totalidad, parte del norte y el sur de la ciudad también se alcanzan a observar.

La tradición

Justo frente a la Virgen está la olla de El Panecillo, un extraño monumento a las faldas del mirador, que según cuenta la historia popular, antes se creía que este lugar había sido construido por los indígenas para hacer sacrificios, pero en realidad es solamente una cisterna de la época española que servía para almacenar agua.

Los lentes de las cámaras fotográficas de los turistas tratan de captar la mayor cantidad de lugares, mientras algunos de los lugareños señalan con entusiasmo los distintos lugares y caminos que reconocen. El lente de un celular fue esta vez nuestro acompañante como testigo de algunos de los lugares más bonitos de la ciudad a través de las fotografías capturadas con él.

Los puestos de canelazos y artesanías llaman la atención de turistas nacionales y extranjeros, Anita, una vendedora de artesanías cuenta que el panecillo es un buen lugar para expender sus artículos.
anita

Entrevista señora anita artesanias by silviña!

Un recorrido por la torre que sube a la parte alta de la Virgen tiene diversos cuadros, fotografías antiguas y muchas historias que contar a medida que se escala las escaleras en forma de churo, además de una vista espectacular a la llegada de la punta.

La tarde empieza a caer y las luces de los puestos de artesanías se encienden paulatinamente, el frío es intenso, la ciudad se ilumina, la gente empieza a bajar y la Virgen despide a los turistas.

El Panecillo capturado en una lente
Un recorrido en video del mirador de El Panecillo nos acerca un poco más a las experiencias vividas en este lugar.

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